domingo, 25 de septiembre de 2011

La voz de Ethel

Después de recibir las terribles noticias sobre la desaparición de Ethel, y de la discusión con Bárbara, Victor estaba desesperado por saber qué le había ocurrido a Ethel y si se encontraba en buen estado.
La idea de que el deseo escrito por Bárbara en al árbol de la vida hubiera causado la desaparición de Ethel lo atormentaba terriblemente. Entre su desesperación y angustia lo único que pasó por su mente fue ir a romper la hoja escrita por Bárbara y escribir un nuevo deseo en el árbol de la vida para regresar a Ethel al mundo.

De inmediato, Victor subió a su coche para ir a Galerías Cuernavaca en busca del misterioso árbol de la vida. Cuando llegó a la plaza, corrió al lugar en donde estaba el árbol pero para su sorpresa éste ya no estaba. Víctor se quedó paralizado, sintió un enorme vacío en su corazón y una tristeza profunda. Desesperado, caminó y caminó pensando qué más podía hacer para regresar a Ethel y no dejaba de voltear al lugar en donde había estado el árbol para ver si por algún milagro regresaba a su lugar.

Víctor decidió tranquilizarse un poco para poder pensar con la cabeza fría, ya que se encontraba muy alterado en esos momentos. Cerró los ojos y tomó una profunda respiración intentando aclarar sus pensamientos, al abrir los ojos pudo ver a Ethel parada en el lugar donde estaba el árbol. Nuevamente cerró los ojos y tomo un respiro para asegurarse de que lo que estaba viendo era real. Cuando por segunda vez los abrió y vio a Ethel parada en el mismo lugar pasaron por su cabeza una variedad de preguntas. ¿Cómo es que Ethel llegó hasta aquí?, ¿Por qué no me avisó que vendría a México? ¿Será que no querrá verme?, ¿Estará todavía molesta conmigo?, ¿Será prudente acercarme?.

Victor estaba paralizado pero se armó de valor y empezó a caminar hacia Ethel, quería asegurarse de que ella se encontrara bien, ya que estaba quieta en el lugar del árbol y parecía estar desconcertada. Cuando Victor estaba a tan solo unos pasos de ella, sus miradas se encontraron, Victor le sonrió a Ethel con la esperanza de que ella le sonriera también pero en vez de eso Ethel callo al suelo desmayada.
Victor rápidamente se acercó hacia ella tratando de hacerla despertar y pidió a un joven que paseaba por la plaza que consiguiera ayuda médica de inmediato.

Víctor trataba de hacer reaccionar a Ethel pero no lo lograba, su pulso estaba estable y tenía buen semblante, pero parecía estar en un sueño profundo del cual era imposible despertarla...

                                                             *     *     *     *     *     *
       
Mi cabeza seguía dando vueltas pero yo aún no recobraba fuerzas para levantarme. Bárbara había deseado que desapareciera. Pero, ¿por qué? Según yo, ella no me conocía. ¿Sería que Víctor le hablaba de mí?, ¿sería que estaban teniendo problemas por algo relacionado conmigo?

Estando aún en el suelo comencé a escuchar una voz. Cada vez más cerca:

-              -Hola, hola. ¿Estás bien? ¡Hey! ¿me escuchas?, ¿te sientes bien?

En ese momento me percaté que aún no había abierto los ojos. Poco a poco fue abriéndolos. Creí que el sol me deslumbraría, pero no, no había tal. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que estaba en medio de algo parecido a un parque, un parque lúgubre. Los árboles estaban secos, no había pájaros y todo se veía gris. Con mucho esfuerzo enfoqué hacia el lugar de donde provenía la voz. Al fin pude distinguir a una niña, seria, un poco asombrada de haberme encontrado ahí, pero con un rostro bastante inexpresivo.

-             - ¿Dónde estoy?, ¿qué me pasó, qué es este lugar?
-                -Estás en el país de las sobras.
   -El país de las sobras. Casi me río al escuchar esa frase por primera vez.
-              -¿El país de las qué?, ¿quién eres tú?
-               -El país de las sobras. Yo soy Genoveva. ¿Tú cómo te llamas?
-               -Soy Ethel. Creo que me caí en un hoyo gigante.
-               - Un hoyo. Sí, este país es un hoyo de desechos.

Genoveva me pareció la persona más triste que jamás hubiera conocido. Parecía que cargaba mil problemas. Se veía sin esperanza, sin sueños. Después de unos minutos pude levantarme. Genoveva me dijo que me invitaba a su casa para recuperarme un poco del susto. Como no tenía ni idea de dónde estaba, acepté.

-              -¿Sabes qué fue lo que te pasó? - Me preguntó Genoveva.

Mientras caminábamos le conté mi historia: Todo comenzó cuando estaba en mi cuarto de Barcelona tratando de terminar un ensayo para mi clase del lunes, y comencé a sentirme mareada, tuve  la sensación de sentirme atraída por una fuerza muy muy grande. De repente me encontraba dando vueltas y vueltas en un tunel obscuro y cerré los ojos para tratar de estabilizarme. Al cerrarlos tuve un sueño bastante extraño, soñé con Víctor, mi ex novio y con el árbol de la vida que había en galerías antes de que yo partiera a Barcelona, en el árbol estaban escritos los deseos de la gente para el mundo, y pude visualizar una hoja de color rojo que decía "Yo desaparecería a Ethel del mundo. B." Cuando desperté estaba en  Galerías Cuernavaca, parada en el lugar del árbol. Creí que era un sueño pero todo parecía muy real excepto que el árbol no estaba, de repente pude ver a Víctor acercarse hacia mí con una cálida sonrisa,   después de eso volví a estar en el tunel obscuro y fue cuando aparecí aquí.  

-           - En este país llegan las cosas que la gente del mundo real no quiere. Es probable que esa Bárbara haya deseado con tantas ganas que tú desaparecieras del mundo real, que al final se cumplió. No me preguntes cómo funciona eso, no tengo ni la menor idea. Pero estoy segura que su deseo te hizo venir aquí. Así que no te queda de otra. Mejor acostúmbrate, yo te voy a enseñar todo lo feo de este lugar.

Acostúmbrate. Pobre Genoveva, ¿será que de verdad no tiene nada de esperanza?, ¿o solo está pasando un mal día? No sé, pero aquí estoy y, al parecer, no podré salir pronto. Sigo mirando por la ventana. El paisaje no es nada alegre. Gris y más gris. Este lugar definitivamente no me gusta.

De repente me sentí como en un sueño. Podía ver mi cuerpo en galerías tirado en el piso, como si estuviera muerta pero aún respirando. Víctor había llegado a nuestro punto de encuentro y estaba tratando de reanimarme ,el junto con otros dos jóvenes que parecía que eran estudiantes de medicina o que contaban con algunos conocimientos de primeros auxilios. Mientras tanto la escena era rodeada de curiosos, y justo en el fondo de esa muchedumbre pude ver a Bárbara observandome maliciosamente. El sueño terminó y pude pasar a otro ahora me encontraba en el hospital, escuche a los doctores decir que me encontraba en coma. Mi cuerpo recostado sobre una cama de hospital conectado a distintas y escalofriantes máquinas, se veía como si hubiera perdido el alma. Un cuerpo inanimado manteniendosé vivo gracias a los artefactos, con la mirada perdida.

Me retorcí de espanto ante las imágenes que había visto. Génoveva me tomó del brazo en señal de comprensión como si ellla tambien hubiera vivido este sueño. ¿Qué sería de mi ahora? ¿Lograría en algún momento regresar a mi cuerpo? ¿Qué le había hecho yo a Bárbara para que deseara con tanta fuerza enviarme a ese horrible planeta? O ¿Permanecería en coma para siempre? ¿Dónde está Víctor porque no esta a mi lado en el hospital?  Tengo miedo de convertirme en una persona como Génoveva tan necesitada de esperanza. 

1 comentario:

  1. Vuelvo a sentir el pulso de mis venas, la sangre fluye por mi cuerpo de palabras y mi corazón de tinta... las historias se engarzan, los personajes se entrecruzan, los mundos se conectan... soy el espejo de las realidades que tiemblan delante de quien tiene ojos para ver, ojos para leer, ojos para atreverse a penetrar en los secretos de esta novela que ya está cambiando al mundo...

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