Roberto, padre de Bárbara, un hombre de 64 años, era un hombre trabajador hasta en días de descanso. Esto le parecía aberrante a su esposa quien le repetía continuamente que el dinero no le importaba, lo que quería era un esposo amoroso, pero él jamás lo entendió pues su mente era cerrada y solo podía pensar en la vida de su hija. Fue por esto que su esposa le dijo “me iré hasta que dejes de pensar en tanto trabajo y empieces a pensar en mi y en tu hija” ,así que el continuo trabajando para darle una vida plena a su queridísima hija Bárbara.
Un día de verano, sufrió un micro-infarto. Su médico lo trato con cuidado, diciéndole que ya no era tan joven como antes, además de que trabajaba bajo demasiada presión y stress. Pasó por alto cada palabra del doctor y en su mente se escuchaba constantemente “mi salud no es tan importante, pero mi hija lo es”. Igual que siempre, decidió ignorar el tratamiento recetado, pues incluía tomarse unas vacaciones y tener tiempos de relajamiento que para él eran considerados como herejía para su dogma de trabajador insaciable.En fin, su vida continuo, y al cabo de seis meses, mientras revisaba los estados de cuenta, se percato que existía un adeudo que había estado ignorando desde hace varios años. Sintió un repentino choque en su corazón, como un rayo atravesando su pecho; él había muerto.
Ese día Bárbara había estado en el centro comercial como usualmente lo hacia, pues le encantaba comprar ropa, zapatos, collares, aunque su vestidor estaba repleto de cosas que a veces ni sabia qué tenía, ninguna de ellas podía cubrir el vacío que el abandono de su madre había dejado en ella.Al entrar a la casa Bárbara buscó con su voz a su padre: “Ya llegué papá”. No escuchó respuesta alguna, volvió a repetir la frase, y nuevamente el silencio inundó la casa. Un sentimiento extraño le decía que algo andaba mal. Bárbara se apresuró al despacho de su padre en donde usualmente lo encontraba y sabía que todo estaría bien. Esta vez fue diferente, encontró a su padre inmóvil dentro de un profundo sueño del cuál jamás despertaría. Su padre la única persona que nunca le falló, yacía ahora sentado pálido como la muerte.
Roberto, el padre de Bárbara, simplemente lo había dado y hecho todo por ella, a tal punto que había forjado un egoísmo intrínseco e incomparable dentro de ella. Lo malo no había sido el querer satisfacerla, si no el hecho de no haberla ayudado a poner los pies en la tierra, ya que los múltiples privilegios, lujos, el trato de “princesa” y el hecho de que se sintiera superior ante la demás gente no durarían toda su vida.
En cuanto a Víctor, se mantuvo a su lado en todo momento, y aunque no pareciera suficiente, representaba un gran pilar para ella. Desde muy pequeña Bárbara estuvo acostumbrada a los mejores colegios, los mejores viajes, la mejor ropa, la gente más sofisticada y las fiestas y/o reuniones que estas implicaban; pero lo que nunca pudo imaginarse fue que su padre muriera de una manera tan repentina, y peor aún, endeudado hasta los talones. ¿Qué iría a ser de Bárbara ahora? Tendría que aprender a ganarse la vida, luchar por lo que quería, y para su mala suerte, todo sin que le fuera concedido como arte de magia. Ahora todo dependía de ella.
Así que al paso de varias semanas, Bárbara logró entender la nueva vida que tenía en puerta, y queriendo o no, era necesario que tomara una decisión lo más pronto posible. Puso en marcha su plan, y comenzó su búsqueda de trabajo, de alguna manera tenía que mantenerse, y sostener sus estudios para por lo menos devolverle algo a su padre. Claro que sus expectativas de trabajo eran demasiado altas para lo que apenas podía encontrar en ese periódico que tomó prestado de la Cafetería; sin duda Bárbara tendría que echar una batalla de glamour contra sus necesidades, aunque en estos momentos era obvio cual sería el ganador.
Sin duda, la vida de Bárbara estaba a punto de completar un giro de 360°, y aunque pudiera ser extraordinario, la “chica material” tenía que quitarse los tacones y emprender este nuevo camino para salir adelante derribando los obstáculos que se le presenten con el fin de honrar la memoria de su padre.
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