sábado, 27 de agosto de 2011

Detrás de tu enojo te encuentro

Al leer el libro me di cuenta de algo: no sólo en este planeta las mujeres somos tratadas como seres inferiores, también en el planeta neutral. Víctor seguramente no entendería lo que nosotras sufrimos día a día ni las cosas que tenemos que hacer para sobrevivir. Seguramente en el planeta perfecto todos son iguales, y según lo que llego a ver a través de alguien más con quien no me he podido conectar completamente, es que en el planeta neutral las mujeres han conseguido que se les reconozcan sus derechos.

¡¡Víctor!! ¡Escúchame por favor!

¡Estoy enojada! Ya no aguanto más. Cada que le llamo me bloquea, cada que intento ver lo que él ve se convence de que es un sueño. ¡¡NO ES UN SUEÑO!! Por favor, no dejes que me pierda. No quiero seguir aquí. Quiero derechos y felicidad, arte y música. Quiero ser libre y sonriente, quiero prensar lo que se me antoje sin necesidad de temer.

¡¡Víctor!! No me ignores, por favor... NO SOY UN SUEÑO. Necesito tu ayuda y sé que yo te puedo ayudar. Tenemos que juntarnos, tenemos que juntarnos. Jun-tar-nos. ¿Dónde estás? No me bloquees. NO. No, no, no, no...

No me va a dejar entrar a su mente. Alguien o algo intenta convencerlo de que no existo. No sé si sentirme ofendida o triste. Creo que las dos... ¿Acaso hay alguien que me ponga atención en este universo? Ni en mi planeta, ni en el neutral me escuchan. O me piensan loca o me creen inexistente. ¿ES PORQUE SOY MUJER? Ni en este planeta ni en el neutral tengo voz... ¿Y en el perfecto? Ahí las mujeres tienen los mismos derechos y la misma importancia. Todo es 50/50 así que seguro alguien me tiene que escuchar y prestar atención. Sólo tengo que concentrarme. Como si eso fuera fácil aquí.

-Hola -hablé en mi cabeza esforzándome por recordar ese planeta perfecto que a veces logro ver por las mañanas.- Me llamo Gennie y necesito ayuda ¿puedes escucharme? No soporto este lugar, es prácticamente un infierno...

-Dímelo a mí -Escuché una voz diferente a la mía retumbar en mi cabeza. ¿Alguien había captado mi mensaje? No podía ser del planeta perfecto, ellos sólo conocen las cosas buenas...

-¿Eres del planeta de las sobras? -pregunté esperando atenta su respuesta.

-¿Qué es eso? -preguntó la voz misteriosa. Era una voz masculina y antes de que pudiera contestarle agregó:- Yo vivo en un planeta "perfecto", pero como lo veo sí parece ser de puras sobras.

-¿Eres del planeta perfecto? ¿No te gusta vivir ahí? -pregunté atónita. ¿Cómo es posible que alguien viva con todas la perfección a su alrededor y no sea feliz? ¿Es acaso un suicida depresivo?

-Odio este lugar; todos son "perfectos" y sonrientes y felices. Todos siempre están de acuerdo y son iguales. Parecen robots sin sentimientos reales. No conocen el enojo y la tristeza y no podemos comprender lo afortunados que somos al vivir así, pues es algo que siempre hemos tenido. Es un infierno.

-Un infierno es no ser reconocida como "importante" -Una tercera voz se agregó a nuestra plática. Nadie volvió a decir nada durante un tiempo. Yo no sabía cómo habíamos hecho contacto con ella (era una voz femenina, de eso estoy segura) y no creo que el perfecto depresivo supiera qué pasaba en general.

-¿Quién eres? -finalmente me animé a preguntar.

-Me llamo Carla y este es mi sueño ¿no es así? -Escuché cómo él comenzó a reír sarcásticamente. Yo sólo rodé los ojos y suspiré; otra que se cree demasiado creativa como para habernos imaginado y todo lo que nos rodea.

-No, no es un sueño. Soy real y supongo el suicida de la otra línea también. -Contesté con el mismo tono sarcástico con el que se rió el chico.

-Me caes bien. -Concluyó él y esperamos a que la otra voz nos contestara.

-Me llamo Carla. ¿De dónde salieron ustedes? -preguntó curiosa y sin comprender realmente qué pasaba.

-Yo soy Zia, y creo que el nombre de la otra chica es Gennie. ¿De dónde eres?

No podía creerlo, no cabía en mí la felicidad que sentía en ese momento. Finalmente había logrado contacto con dos personas de dos planetas diferentes a los míos. Carla me comprendía, con ese primer comentario estaba segura que sabía lo que yo sentía y Zia era un amargado, tal como la gente de mi planeta.

Estoy segura de que nos vamos a llevar muy bien. Y esto es sólo el principio de nuestra plática.

Veamos qué más me tienen que decir porque yo no puedo esperar para pedirles su ayuda.

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