lunes, 15 de agosto de 2011

De Llaves y Universos

Seguí caminando sumido en mis pensamientos sin realmente mirar hacia dónde me dirigía. Un pensamiento me llevaba al otro y luego me regresaba al primero, todos ellos acerca de las reflexiones que había leído y los cambios en el mundo. A la mitad de una de mis ideas me topé con algo que llamó mi atención. En todos los aparadores había mensajes de descuentos o anuncios, como es de costumbre, pero sólo unas palabras parecían resaltar. Después de lo que me acababa de suceder con la palabra felicidad y el mensaje que me había encontrado, comencé a dudar de mi sanidad. Sin embargo, todo parecía real, por lo que preferí no hacer ningún tipo de alboroto para evitar ser recluido en una institución mental y mejor me dejé llevar. Leí en mi cabeza todos los anuncios y letreros rápidamente, intentando formar una oración que tuviera sentido, pero no había manera, estaba seco. Tal vez debía tomar otro helado, el cual ni había podido disfrutar a causa de la telaraña de reflexiones y pensamientos que tenía en la cabeza.

Antes de llegar a la heladería me encontré a unas muchachas (edecanes, creo yo) que repartían galletas de la fortuna haciéndole promoción al nuevo restaurante de comida china. Tomé una y le agradecí dispuesto a ver qué decía ese papelito acerca de mi futuro. Fue una verdadera sorpresa el ver que el papel donde debería de decir algún tipo de refrán, o palabras de aliento en su defecto, estaba en blanco. Mi cabeza daba de vueltas y como por arte de magia pude organizar una frase coherente.

"Haz bien sin mirar a quien".

¿El bien? ¿A qué tipo de bien se referirá? ¿Material, humanitario, de sentimiento? Tal vez algo bueno, un beneficio, una fortuna. Un regalo. Seguro se refiere a un regalo. ¿A quién tendré que hacer el bien? Puede ser a una persona, pero cabe la posibilidad de que hable de alguien en específico. Tal vez no sólo de un "alguien", seguramente habla de la humanidad así como en todas las notitas que estuve leyendo.

"Haz un regalo sin mirar a la humanidad".

Podría parecer ridículo, pero sentí como si estuviera bien. Un regalo a la humanidad. Al quitar todas las palabras restantes quedó mejor, le dio el sentido necesario. Volví a revisar el pedazo de papel en mi mano y para mi sorpresa tenía un mensaje.

"Tú tienes la llave, úsala para llegar al lugar que desees".

¿Una llave? ¿Ahora qué tenía que descifrar? Cerré los ojos exhausto y decidí alejarme de ese lugar. Mi helado ya hacía mucho estaba olvidado y ni se diga del regalo para mi novia. Ni pensar en ella podría aliviar mi frustración en estos momentos. Caminé en automático hasta el estacionamiento, y para ponerle la cereza al pastel, en lugar de poner el boleto en el cajero automático puse el papel de la galleta china.

"Perfecto" pensé, "además de volverme loco estaba perdiendo el manejo de mis capacidades físicas".

Ya no tenía control de mi cuerpo, justo lo que me faltaba. En ese momento sentí como todas las cosas buenas que había sentido al leer las hojas en el árbol de la vida, estaban desapareciendo. Mi cabeza se llenaba de cosas negativas, mientras que mi corazón sólo sentía la pesantez de lo malo, de lo que le quitaríamos al mundo.

No sé cómo llegué a este lugar ni qué tengo que hacer. Sólo recuerdo una luz brillante y haber sido transportado a esta tierra oscura y triste. Sólo hay corrupción, mentiras, maltrato, discriminación, no hay árboles verdes ni tardes lluviosas. No hay montañas donde escalar ni ríos donde nadar. Hay soledad y amargura. Así es como ellos han vivido.

Hablando con gente local de este lugar, completamente ajeno a mis recuerdos, me enteré que esta especie de planeta fue creado como un basurero. Cada cosa mala que alguien decide quitarle a nuestro planeta Tierra termina en este tiradero. Por cada hojita de reflexión llegan al rededor de diez cosas más. Nos ahogamos en negatividad. Nuestro hogar se queda tal y como lo conocemos, mientras que otro planeta más, idéntico a la Tierra, se limpia de todo lo malo.

Pero todo lo malo estaba en ese lugar. Y no sé si pueda salir de este mar de oscuridad.

Supongo que mi llave de regreso es hacerle un regalo a la humanidad. ¿A esta humanidad? ¿Qué regalo?

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