sábado, 20 de agosto de 2011

Yo te veo y sé que tú me ves

A veces pasa. A veces lo veo en otro mundo tan diferente al mío. Lo veo esperando a su novia, lo veo paseando por lo que parece ser un centro comercial. Encontró un libro que de casualidad llegó a mis manos también. Alguien en su querido "árbol de la vida" dejó una nota diciendo que le gustaría quitar del mundo el libro titulado "Un Mundo Feliz" de Huxley, y como era de esperarse llegó a mi planeta (dejando al planeta "perfecto" privado de este maravilloso ejemplar). Sé que él ha tenido visiones de mi planeta, así como yo he tenido visiones del suyo. Es como una conexión inexplicable, algo que se sabe y ya, algo completamente natural, un lazo que nos une y se siente.

Todos aquí son depresivos, tristes, amargados. Sólo hay mentiras, corrupción, maltrato y odio. Todo lo que deciden eliminar del planeta neutral es lo que llega a nosotros. Somos el basurero de lo que comienza a ser un planeta perfecto y eso apesta. No sé cómo es que yo soy diferente si tengo un nombre desechado como todos los que existen aquí. Genoveva (preferiría que se refirieran a mí como Gennie). Soy como el salvaje del libro. Tengo grandes aspiraciones en un mundo muerto y deprimente. Un mundo horroroso al que sólo le llega la negatividad que otros no quieren. Las cosas no se pueden destruir, eventualmente tienen que llegar a un lugar y pareciera que nosotros somos el tiradero oficial de la galaxia. Cuando voy por las calles (si es que se les puede llamar así, ya que están llenas de hoyos, topes y grietas, que como es de esperarse, decidieron suprimir de un mejor planeta) intento predicar lo que entiendo por amor, el arte, la felicidad y todos sin excepción me miran con terror. Algunos incluso alejan a sus hijos de mi lado, temerosos de las ideas que pueda meterles en la cabeza. Muchas veces he recibido castigos inimaginables por mis ideales, pero supongo vale la pena; no pienso seguirles este juego tan espantoso.

Cuando me llegan "visiones" de Victor (porque según lo que he escuchado, así se llama) me da envidia. Ahí todo es mucho mejor de lo que es aquí. Sí, tienen malos sentimientos, como es de esperarse, pero también tienen un millón de buenos sentimientos. Me da envidia. No sabe lo que tiene, no lo aprecia. Se la pasa leyendo las notas de lo que le quitarían o podrían al mundo en el que vive sin saber que otros sufrimos por esas hojas tan detestables. Odio esas hojas, odio que tengan colores y buenos deseos que yo no conozco. Desearía por un minuto ser un alpha, que me escuchen por ser alguien importante, sin embargo, al darme cuenta de estos pensamientos de inmediato me arrepiento. Ser el salvaje es mucho mejor que ser un alpha, un beta o un épsilon. Ser EL salvaje es ser LA excepción, una pizca de algo bueno en una humanidad podrida. Sé que estos sentimientos no los tengo sólo porque sí, sé que tengo alguna misión que hacer y resolver en este u otro planeta y sé que Victor también tiene que dar algún regalo a la humanidad.

El problema al que me enfrento día a día es conseguir de algún rincón de mi ser la voluntad para levantarme y vivir un día más aquí. Si yo tuviera ese "árbol de la vida" borraría este planeta y todo lo que tiene de todo el universo. No permitiría que alguien más viviera en este mar de humillación, de degradación. No hubiera dejado que existiera en un principio. Si tan sólo lo tuviera a mi alcance, si pudiera hablar con Victor...

Victor. Victor. Victor es mi llave. Sé que él y yo nos tenemos que juntar en algún escondite en la galaxia para arreglar lo que sea que tenemos que arreglar. Tenemos una misión, por algo es que yo lo veo y él ve lo que veo. Me pregunto si hay alguien más en esto, alguien del planeta "perfecto". A veces en las mañanas lo puedo ver, pero es como si sólo fueran sueños, mi conexión con Victor es más fuerte, supongo que es porque él ya ha estado aquí.

Me duele la cabeza de tanto pensar. Me duele el corazón de tanto desear. Me duelen los ojos de tanto esperar. Victor ¿me escuchas? Nada. Supongo que no me matara pensar, desear y esperar un rato más.

Victor...

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