martes, 30 de agosto de 2011

Genoveva una persona incomprendida...

Genoveva siempre ha estado en busca de un lugar donde pueda ser ella misma y pueda sentirse completamente libre, un sito en el que pueda ser tomada en cuenta y no como si fuera una lunática, un ambiente en el que pueda ser capaz de poseer los todos los sentimientos que todas del planeta neutral tiene y no solo poseer los malos sentimientos, un mundo donde no solo esté lleno de cosas malas que son los desechos que otro mundo tira, sino que también tenga las cosas que por más simples que sean pueden llevar a la gente a la felicidad.

El mundo feliz de Genoveva sería más parecido al planeta neutral. Le molesta vivir en el planeta de las sobras porque se encuentra rodeada de todo lo malo proveniente del mundo neutral. En su mundo feliz existirían cosas buenas y cosas malas. Genoveva viviría en un planeta donde el arte fuera apreciado. Le gustaría tener un cuarto especial para poder pintar con muchos colores y expresarse. Ella sería feliz de poder llegar en su mundo ideal a sentir todas las emociones de un enamoramiento desde conocerse hasta terminar con el corazón roto. En su mundo feliz que sería el planeta neutral podría encontrarse con Víctor y dejar de solo observarlo. Podría llegar a ser su amiga o incluso algo más. Contarle todo lo vivido en el planeta de las sobras. Genoveva en su mundo feliz sería realmente feliz y olvidaría todos sus malos recuerdos.

Muchas cosas nuevas que tendría que aprender rápidamente, ya que si no lo hiciera jamás sería capaz de ser de la misma forma que las demás personas lo hacen seguramente todos la rechazarían y de nuevo sería mal interpretada. Por esa razón cada vez que ella pueda, recolectaría todas esas cosas relacionadas a lo que haya aprendido aquel día.

Por eso en su cuarto propio las paredes de color beige tendrían varias pinturas y uno que otro poster de artistas famosos, también tendría un estante donde iría colocando cada uno de los objetos que por error fueron eliminados del mundo perfecto y uno que otro objeto que lo más probable sean objetos sin valor, pero para ella si lo poseen sin embargo las personas del mundo neutral no supieron como apreciar. Entre esas miles de chucherías se encuentran varios libros: “Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra, “Un mundo feliz” de Aldus Huxley, otro libro muy parecido al de “Un mundo feliz “1984” de George Orwell, “Una habitación propia” de Virginia Woolf y “Romeo y Julieta” de Shakespeare, éste libro junto con el de Virginia Woolf son sus libros favoritos. Otras cosas que se encuentran en ese estante hay varios juguetes (muchos de ellos rotos): muñecas de trapo, barbies, juegos de mesa y peluches que le hacen sentir en su interior un calor especial. En sí su cuarto no es más que un típico cuarto de un departamento, pero lo que lo hace aún más especial que todos los demás es que el ella puede sentirse como si estuviera en el mundo neutral. Además de poseer los elementos básicos de un cuarto (cama, burós, closet, escritorio y silla) posee una enorme ventana con balcón donde de vez en cuando Genoveva saca una silla y se la pasa leyendo y, releyendo pocos buenos libros que han caído del planeta perfecto y que por suerte nadie había tenido la delicadeza revisarlos; imaginando y soñando como sería el hecho de poder descubrir qué es el amor o la felicidad. Buscando la mejor manera para poderse comunicar con Víctor y demostrarle que ella no es un sueño.

El hecho de estar en un lugar donde solo se puede sentir un tipo de pensamientos y donde existen todas aquellas cosas, personas y situaciones que nadie del planeta neutral desea. La han hecho muy ansiosa que estaría dispuesta hacer hasta lo imposible para poder ser capaz de librarse de ese horrible mundo y más si se encontrara 500 libras.

Sin pensarlo dos veces Genoveva utilizaría sus 500 libras para comprar un boleto de tren hacia el mundo neutral. Su mayor deseo es salir del mundo de las sobras, liberarse de ese lugar donde el amor y la felicidad no se encuentran por ningún lado. El boleto sería la oportunidad que Gennie necesita para realmente ser ella, para que su voz se escuche más allá de su planeta, donde las mujeres no son tomadas en cuenta y son consideradas como seres inferiores. Durante su viaje, Genoveva pensaría en todas las cosas que le contaría a Víctor, ¡al fin lo conocería! Podría platicarle cómo son tratadas las mujeres en el planeta de las sobras, por qué las personas son tan infelices juntos crearían un plan que eliminara los males de su planeta. Si Genoveva tuviera 500 libras, si pudiera comprar un boleto de tren, si Víctor pudiera ayudarla, tal vez ella podría sonreír.

Aun si estos sueños, los cuales siempre está rondando en su mente no pudieran convertirse en realidad, ella no se daría por vencida y seguiría, por lo menos en la parte de demostrarle a Víctor que ella no es solo un sueño. Que ella existe como una persona que, por las características, tiene un nombre y un aspecto físico, pero que desafortunadamente la forma en que se había presentado ante él no había sido la más apropiada.

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