miércoles, 2 de noviembre de 2011

El baúl de recuerdos


Justo antes de acostarse, Carla chocó con un viejo baúl que estaba a un lado de la cama. Eran tantas sus preocupaciones, que a pesar de que ya llevaba varios días en casa de su tía, no se había percatado de esa enorme presencia. Se propuso abrirlo. Deslizó con sus dedos los fríos seguros metálicos que lo aseguraban y levantó la pesada tapa de madera. Recordó las cosquillas en el estomago de cuando abría un regalo de cumpleaños  en su niñez.  De hecho, ahora sentía las cosquillas en el estómago.

Su primera impresión fue una mezcla colorida. Había juguetes y libros. Seguramente eran viejos tesoros de sus primos ahora mayores. Sacó un libro con una ilustración bastante coqueta en la portada. Era una vieja colección de cuentos de Roald Dahl. Lo tomó en sus manos y acarició con suavidad la dura pasta, percibiendo los relieves que lo decoraban.  Lo abrió y se deleitó con las hojas delgadas y desgastadas que recorrían sus dedos y con el singular aroma a libro viejo. Cómo le había impactado  pensar en un mar de chocolate, en gente pequeñita ayudando en la fábrica de un genio de los dulces, en una  niña que podía mover cosas tan solo con la vista y en un elevador de cristal. Esas fueron de las primeras escenas en las que se imaginó filmándolas con una cámara. 

Carla se sentó en la tibia cama. Era raro pensar en que no mucho después, tendría un hijo que podría disfrutar de esos cuentos.  Al tocar su suave vientre,  visualizó los pequeños pies y manos que en su interior se gestaban.
“Qué rápido pasaba el tiempo”. Pensó. Siguió sumergiéndose en los recuerdos del baúl.

Muchas cosas había olvidado, pero por un momento se sintió tan feliz como cuando de pequeña leía y jugaba con sus primos.  


De repente, Carla  encontró un  curioso recuerdo, era un móvil con diferentes estrellas y planetas. "El árbol de la vida" pensó Carla, "Había olvidado que estaba en Marte". Sabía que le dolía saber que semejante tesoro estuviera tan lejos. Por un momento, toda la felicidad de los recuerdos de su infancia se había desvanecido.


Tenía que hacer algo para ayudar a regresar el árbol de la vida. ¿Cómo llegaría a Marte? Carla tenía que contactar a alguien. Tenía que contactar a Víctor.    

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