domingo, 6 de noviembre de 2011

Voz de alarma

- Pero, ¿qué está pasando?
Estaba viendo la televisión. De repente, mi canal favorito, Animal Planet, se enlazó con CNN. 
 
"Presentamos el tratado que legitima al nuevo y absoluto gobernante del mundo. Con este régimen comenzará el avance hacia una nueva era. Todo será diferente. Nuestro gobernante nos guiará hacia el desarrollo, la prosperidad y la felicidad. Recuerden, todos debemos de confiar y mostrar respeto. Un nuevo mundo está por crearse"
 
- ¿Nuevo mundo? ¡Nosotros no necesitamos un nuevo mundo! Este no tiene nada de malo. ¿Cómo es posible que quieran cambiarlo?

Estaba tan enojada que tomé un cuaderno y lo aventé hacia la tele. El hombre que dio la noticia se veía bastante acartonado, yo creo que se estaba muriendo de miedo. No puede ser posible que la gente no se alarme con una noticia como ésta. Decidí que tenía que hacer algo. No puedo ver cómo el planeta del que tanto me he enamorado quede destruido por un dictador. Porque eso es, un dictador, un tirano. Nadie que quiera gobernar todo el planeta puede ser una buena persona, el poder siempre corrompe. Pasé mucho tiempo en el planeta de las sobras sin que nadie me escuchara como para dejar que esto me pase también aquí.
Entonces le hablé a Zía. 

- ¿Escuchaste lo que acaban de decir en las noticias?
- Sí, ¿no es maravilloso? Progreso y desarrollo para este mundo, ¡lo que tanto le hace falta!
- No estás hablando en serio, ¿verdad?
- Claro que sí. En mi planeta las cosas funcionan así. Tenemos un gobierno global y todos seguimos sus leyes, es la mejor forma de gobierno, crea justicia para todos.
- ¿Pero cómo no te das cuenta? No hay manera de que esto sea un gobierno justo. Cuando una persona tiene tanto poder lo único que hace es pasar por encima de los demás. Ni siquiera sabemos cómo pudo ser nombrado gobernante del mundo, de seguro no fue por algún medio legal.
- Gennie, no puedes ser tan pesimista. Este no es el planeta de las sobras, no entiendo cómo si amas tanto este mundo no puedes dejar que avace y ...

Le colgué. No quise seguir escuchando sus argumentos. Quiero mucho a Zía, pero quiero más a este planeta y si él no logra darse cuenta del peligro al que nos enfrentamos entonces no creo que podamos seguir juntos. 
Por eso decidí contactarte, Víctor. Disculpa por meterme otra vez en tus sueños. Sé que estás en Marte persiguiendo el árbol de la vida, pero este es también tu planeta y este es también el planeta de Ethel. Tienen que volver, tenemos que hacer algo. No creo poder hacerlo sola, toda la gente está como hipnotizada. Estoy segura de que las cosas que vienen no son buenas. Por favor, si quieres que la Tierra siga siendo el lugar que conoces, regresen. Regresen lo más pronto que puedan.
 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario