miércoles, 16 de noviembre de 2011

Todos en Marte!!!

Lo último que recuerdo fue que me encontraba en la “casa de la abuela”, la cafetería cerca de casa esperando a que Bárbara por fin llegara, pero nunca llegó. Yo, me había perdido entre las páginas del periódico de aquella mañana y recuerdo muy claramente como aquél villano se había apoderado de mi planeta y no dejaba de repasar el plan de cómo iba a desaparecerlo al llegar a Marte y encontrara mi árbol, mi árbol de la vida.


Pero lo más curioso, fue que me desvanecí y al recuperar el sentido, abrí una y otra vez los ojos para intentar recordar que hacía y como había llegado ahí, porque en verdad no lo comprendía. Como es que lo último que recuerdo es la cafetería y mi jugo de naranja y ahora estoy en ¿Marte? Sí, Marte…No podía creerlo Victoria, mi beba, y yo nos encontrábamos frente al árbol y no éramos las únicas ahí: Ethel y Víctor estaban en el otro extremo, Gennie y Zía tomados de la mano de mi lado derecho y Bárbara por el lado izquierdo, ¿Qué? Bárbara aquí, como es posible tal cosa, seguía sin poder imaginar esta escena, seguro era un sueño.


¿Qué está sucediendo aquí? – dije, sin poder decir nada más.
Carla, no sabes que gusto me da encontrarte aquí, recuerdas que te dejé un recado en tu celular de vernos aquí, ya no pude llegar al desayuno – dijo Bárbara cómo si nada.


¡Hola Carla! ¿Cómo estás?, nos alegra mucho que estés aquí con nosotros, te necesitábamos, necesitamos toda la energía posible para que se cumpla nuestro deseo. – dijeron Ethel y Víctor con una sonrisa.


Claro, había olvidado por completo sobre mi deseo de desaparecer al dictador, no podemos seguir así, tenemos que solucionarlo – dije olvidándome de cómo había llegado ahí y pensando en que necesitábamos hacer para poder lograrlo a tiempo.

Sé que no es el momento pero en verdad quería decirles algo que no deja de darme vueltas – dijo Zía mientras saltaba de la emoción, quería saber si están de acuerdo conmigo en que después de mandar desaparecer al dictador cada uno de nosotros podríamos tal vez, pedir nuestros deseos, como algo personal porque de seguro cada uno tiene mil ideas, alguien trae pluma ya muero por poner los 4 deseos que tengo en mente ya desde hace varios días.




¡Basta! ¿Estás hablando en serio? no puedo creer que digas tal aberración, que estando las cosas tan pero tan mal, seas tan egoísta como para pensar en el carro o la casa nueva, eso es imposible, lo único que haremos después de eliminar al dictador será desaparecer el árbol - dijo Víctor, con una cara de furia en el rostro.




Todos guardaron silencio, no supieron que decir o que hacer, pero fue entonces cuando Carla dijo:
"Creo que Víctor tiene razón, no podemos permitir que este árbol siga rigiendo nuestras vidas, porque creo que cada uno de nosotros debe de seguir su vida sin que alguien más le diga que o no hacer y claro no puedo negar las aventuras que hemos vivido alrededor de nuestro árbol, éste que nos logro unir como personas pero, la mejor manera de seguir viviendo estás aventuras es que nosotros forjemos nuestro destino y el camino a la felicidad, eliminando el árbol, llevándolo a otro planeta para que tenga más aventuras", ¿qué les parece?
Por un momento domino el silencio. ¿Cómo era posible?¿De verdad era lo mejor eliminar el árbol? El árbol era responsable de tantas cosas maravillosa, pero también de muchas cosas malas. El árbol de la vida es un artefacto único, de inmenso poder. ¿Cómo alguien podría atreverse a destruirlo?


Destruirlo es lo mejor, le haríamos un favor al mundo. Ustedes lo saben -Dijo Víctor
Todos asintieron con la cabeza. Víctor en una hoja escribió: "Desaparece". Al poner la hoja en el árbol todo acabo. 












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