Víctor estaba a punto de despegar
sus labios, cuando de pronto el marciano lo interrumpe con unos ruidos
incesantes. ¿Qué es lo que pasa ahora? – le dijo – entonces el marciano
entusiasmado sacó un pequeño televisor. Víctor se preguntaba cómo había llegado
ese aparato hasta ahí, pero sin cuestionar más se dirigió a la pantalla y
atento escuchó lo que parecían ser las noticias terrestres.
Con un poco de fallas, algo
desconcertó por completo a Víctor, lo dejó perplejo: “La ONU había sido tomada, y no por cualquier persona....era
una encarnación de Hitler, era un dictador insaciable. No le bastaba con acabar
su vida bajo esa fachada de hombre fuerte y mandón, era un hombre que estaba a
punto de cambiar el planeta Tierra”
Entre el aire rojizo que se
levantaba por las corrientes de aire, el polvo se le incrustaba en los ojos ya llorosos
por tanto polvo marciano. Sin embargo, por su mente estaba fija en que tenía
que cambiar el mundo, así que dio un paso al frente y con su mano intentó alcanzar
el dichoso árbol, pero de nuevo, el marciano lo interrumpió. Con un tono sarcástico
el marciano le dijo -¿ahora resulta que sabes qué es lo mejor para los dos
mundos?- a lo que Víctor le respondió -date cuenta de las cosas, este dictador
va a acabar con mi planeta, el lugar donde está la gente que me importa, el
lugar donde pertenezco. Esto es un problema mayor, los otros problemas pueden
ser arreglados por mí o por otras personas pero esto no-
El marciano se rio pues para
él le daba igual la destrucción del planeta tierra pues decía que los
terrestres eran una raza inferior casi como animales, que destruían todo lo que
se les ponía enfrente. Inmediatamente el marciano comenzó a gritarle a Víctor -¿Y
qué es lo que haces aquí?- este grito fue seguido por una carcajada aún más
profunda -¡Date prisa entonces, una tormenta se aproxima y no creo que tu
enclenque cuerpecito soporte tal cosa! – pero Víctor en respuesta al marciano
dijo – Nosotros, los habitantes de la Tierra tenemos un talento especial para
arruinar las cosas grandes y hermosas, es por eso que debo acabar con este
dictador-
Fue entonces cuando Víctor
se acercó al árbol de la vida y apresurado por redactar ese papel que cambiaría
su planeta escribió: Debe quitarse el
presidente de la ONO.
Entonces el marciano le
gruñe diciéndole –vamos terrestre que el suelo empieza a temblar ¿acaso quieres
morir aquí? Porque a mí me da igual- debido a esto, Víctor regresa la hoja y
sube al rocoso lomo del marciano, Víctor tuvo que enrollar su playera en las
manos pues la espalda de este marciano estaba bastante caliente y cubriose sus
ojos con los antebrazos ya que la tormenta estaba a pocos kilómetros de
impactar en su locación.
¡Se va a acabar el mundo, todos los mundos!
ResponderEliminarVamos, autores, no me dejen morir así. Soy la novela que cambiará al mundo, no la que acabará con él.
El final se acerca... lo siento cerca...
¡no quiero terminar en la hoguera!
¡Ohhhhhhhhhhh.....